Arxiu de la categoria: Lideratge Personal

L’estrés

“Si ets cavall no siguis tortuga. Si ets tortuga, no siguis cavall”

Ja estem de vacances, o com a mínim ja les tenim molt a prop!

És un moment per a parar la dinàmica que hem portat fins ara i ens podem preguntar…

  • Com podem millorar els moments d’estrés que he viscut durant l’any?
  • Què puc fer per viure-ho millor?
  • Què puc fer per a que no es repeteixin?

El programa Bricolatge Emocional, que fa un temps emetia TV3, aporta unes reflexions i propostes interessants que ens poden donar un cop de mà.

Aquí us deixo l’enllaç:

http://www.tv3.cat/3alacarta/#/videos/3021650

El buscador

Pensant en l’entrada volia fer aquest colorós dia de juny, he recordat quin va ser el primer conte que vaig llegir d’en Jorge Bucay. Va ser “el buscador” i per a mi va ser tota una troballa.

Aquest relat el vaig utilitzar en la cloenda del primer curs que vaig donar d’intel·ligència emocional, durant l’abril del 2008. Ja fa més de tres anys i va ser una experiència inoblidable i motivadora. Va suposar el tret de sortida cap a la meva nova vida laboral, cap a la posada en marxa del meu canvi.

Aquí us el deixo, espero que us agradi tan com a mi!!

EL BUSCADOR  (Jorge Bucay – Cuentos para pensar)

Hace dos años, cuando terminaba una charla para un grupo de parejas conté, como suelo hacer, un cuento a manera de regalo de despedida. Para mi sorpresa, esta vez, alguien del grupo pidió la palabra y se ofreció a regalarme una historia. Ese cuento que quiero tanto, lo escribo ahora en memoria de mi amigo Jay Rabon.

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador… Un buscador  es alguien que busca, no necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que, necesariamente, sabe lo qué es lo que está buscando, es simplemente para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos,  Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.

…Una portezuela de bronce lo  invitaba a entrar.

De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso  el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor. Sus ojos eran los de  un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción…:

Abedul Targ, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días

 Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía:

Yamir  Kalib, vivió 5 años, 8 meses, y 3 semanas

El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido apenas sobrepasaba 11 años… Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

– No, ningún familiar – dijo el buscador – ¿qué  pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad?. ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo  ha obligado a construir un cementerio de chicos?!!!

El anciano sonrió y dijo:

– Puede Ud. serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré… Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello. Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

a la izquierda, qué fue lo disfrutado… a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.

Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas  y media?… Y después… la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?… ¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo…? ¿y el casamiento de los amigos…? ¿y el viaje más deseado…? ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…? ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así… vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos… cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque Ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO.

 

Tant de bo les nostres llibretes estiguin ben plenes!!!

Trio jo!

Des del passat dia dels Reis que tinc a casa el llibre “Aplícate el cuento” de la Mercè Conangla i d’en Jaume Soler (Fundació Àmbit)

És un llibre deliciós, ple de petits escrits i contes dels autors i on també hi tenen cabuda contes i articles d’altres autors. Com molt bé ens expliquen en la introducció:“Aplícate el cuento, es nuestra propuesta enmarcada en la línea de trabajo de la Ecología Emocional y se dirige a todas aquellas personas que han elegido ser parte de la solución de la humanidad en lugar del problema”.

La meva proposta d’avui és mostrar-vos un dels petits contes que hi ha en aquest llibre.

SOY  YO  QUIEN  DECIDE

Explica el columnista Sidney Harris que, en una ocasión, acompañó a un amigo suyo a comprar el periódico. Al llegar al quiosco su amigo saludó amablemente al vendedor. El quiosquero, en cambio, respondió con modales bruscos y desconsiderados y le lanzó el periódico de mala manera. Su amigo, no obstante, sonrió y pausadamente deseó al quiosquero que pasase un buen fin de semana. Al continuar su camino, Sidney le dijo:

– Oye… ¿este hombre siempre te trata así?

– Sí, por desgracia.

– Y tú, ¿siempre te muestras con él tan amable y educado?

– Sí, así es.

– Y ¿me quieres decir por qué tú eres tan amable con él, cuando él es tan antipático contigo?

– Es fácil. Porque yo no quiero que sea él quien decida cómo me he de comportar yo.

Em quedo amb la darrera frase del conte. He de ser jo qui tria com comportar-me. Genial, aquesta és una gran fita i crec que l’hem de treballar. Sovint he escoltat frases del tipus: “mira que n’estava de content, avui! però al creuar-me amb “fulanito” m’ha entrat un mal rotllo…”

Em pregunto:

  • tan important és en “fulanito” per a que canviï la meva percepció del dia?
  • és bo per a mi deixar-me influenciar per l’estat d’ànim de l’altre?
  • tinc recursos per triar com vull sentir-me?

És bàsic decidir com vull viure cada dia, una manera de començar pot ser en tenir cura dels petits moments… el bon dia que dono a la parella, als fills, amics…

Viktor Frankl, en el seu llibre “L’home a la recerca de sentit” ens diu que independentment del que em passi, de les circumstàncies que em trobi, jo tinc el dret de decidir com viure-les”

“… puja a la barca, amb el teu bagatge i recorda que la vida és teva”

Lluís Llach (Tinc un clavell per a tu)